Vacaciones

Muchas personas bromean que cuando se terminan las clases, es una época terrorífica para los padres. ¿Por qué?, pues porque ahora nuestros hijos tienen más tiempo libre y menos rutinas para gastar energías y entretenerse. Y nosotros los padres, la mayoría continuamos trabajando uno o dos meses más, antes de tener ese apreciado descanso llamado vacaciones. Descanso, que no siempre es tal, y que a veces, enfrentamos con angustia y ansiedad. Primero definir con quién permanecerán nuestros hijos y qué pueden hacer en este tiempo sin colegio o sin jardín infantil (tema relevante para nosotras) y luego, cuando ya sea nuestro turno, decidir dónde podremos ir, por cuanto tiempo y por último, pero no menos importante, ¿existen las suficientes actividades para nuestros hijos ahí? Con actividades me refiero a que puedan gastar sus energías y entretenerse y dentro de todo eso, si tendremos un minuto de calma. Esto es aún más angustiante si tenemos problemas de relación con nuestros hijos, porque ahora pasaremos más tiempo juntos. Tiempo que podemos aprovechar muy bien para mejorar nuestra relación y comunicarnos mejor (a veces esto pasa también con la pareja). Pero ¿cómo?, ¿cómo mejoramos la relación?, ¿qué podemos hacer diferente? Claro, porque si queremos mejorar algo, debemos hacerlo de manera distinta, ya que la/s estrategia/s que hemos utilizado, no están funcionando. Este tema es mucho más profundo que lo que veremos aquí, pero puedo dejarte algunas sugerencias para disminuir esa angustia o ansiedad y estar más preparadas:

1.-  Organización: Aquí va la ropa, la alimentación si es que llevas, documentos, etc. Pero en lo referente a los niños, no debes olvidar también sus juguetes. Donde vayan es importante llevar algo de su pertenencia y con lo que se puedan entretener en el viaje y en el lugar al que se dirijan.

a.- Si vas en auto, destina una caja plástica transparente para que los niños puedan   llevar algunos juguetes. Es muy importante definir la cantidad y que los niños sepan   que dependerá de ellos su cuidado y regreso a casa.

b.- si viajas en avión u otro medio de transporte, destina un espacio y define con los niños la posibilidad de llevar un juguete. Señala las mismas responsabilidades que en  el punto anterior.

2.-  Rutina: en casa por lo general contamos con rutinas que le permiten al niño saber el orden de las actividades en su vida diaria. Es cierto que estamos de vacaciones y podemos ser flexibles con algunas cosas, pero esta flexibilidad no debe ser tal que nos quedemos sin rutinas. El mantenerla te facilitará el horario de acostarse, mantener hábitos de higiene, y también que los niños tengan claro los horarios de actividades y de descanso. Si no tienes rutinas, este es el momento, de tal manera que cuando regresen al colegio o jardín, les será más fácil la adaptación al ritmo escolar. Define cuáles son las cosas fundamentales que deben hacer diariamente y los horarios. Algunas cosas puedes delimitarlas con ellos, de manera que comprendan el para qué de establecer la rutina. Todo esto te permitirá tener un tiempo para ti y para la pareja.

3.-  Juega: Tus hijos están expectantes por compartir más tiempo contigo, saben que ahora tienes más tiempo y por ello serán más demandantes. El juego es algo que pueden hacer en conjunto y además reír y divertirse, les hará sentirse más felices y construir bellos recuerdos de infancia. Recuerda tu niña interior, si estas en la playa, juega con arena, construyan pozos, castillos, piscinas o lo que se les ocurra, naden, corran de las olas. Si están en la cordillera, salgan a caminar, observen las estrellas en la noche, imiten los sonidos de las aves. Si se quedan en casa, jueguen a la escondida o a la gallinita ciega, a las cartas, adivina quién soy, pictionary, etc. Juntos escojan o déjate llevar por ellos.

juego en la playa

4.-  Observa: Aquí algunos tips para comenzar a mejorar su relación (si es que lo requieres). Observa a tus hijos, ¿cómo reaccionan?, ¿frente a qué situaciones reaccionan con un comportamiento más disruptivo? ¿Tu hija/o siempre quiere “salirse con la suya”, demuestra mayormente mucha voluntad?, o tu hija/o es más colaboradora y le gusta ayudarte en las labores que emprendes o cuando le solicitas ayuda?, o lo ves más inseguro, ¿busca siempre estar contigo o no perder contacto visual? ¿Cuál es el estilo predominante de tu hijo/a? Clarificar esto puede entregarte pautas respecto a cuál es el estilo que debe predominar en ti para relacionarte con él o ella. Un niño que sólo quiere hacer lo que él define, necesita un padre que lo guíe y que le enseñe y no uno que también quiera imponer su voluntad, como probablemente solemos hacer para que nos haga caso. Un niño inseguro o temeroso, requiere una madre que le demuestre seguridad y se la modele. Un niño que es colaborador, requiere una madre igual, alguien que haga equipo.Fotos-redes-web-Fabiola-84

5.-  Escucha: si hay algo importante para comunicarnos con otra persona, eso es escuchar, escuchar con actitud, con atención. Esto es mayor aún si se trata de nuestros hijos. Ellos requieren sentirse escuchados, hasta el final y no necesariamente recibir consejos o instrucciones de qué hacer frente a un problema. Sólo escucharlos y ponerles nombre a sus emociones, les puede permitir sentirse acogidos, escuchados, validados y con ello comenzar a descubrir su propia forma de enfrentarse a los problemas.Fotos-redes-web-Fabiola-107

Espero que puedas utilizar ojalá todo lo que te he comentado, prueba y ¡disfruta tus merecidas vacaciones en familia!

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